El reto de los mexicanos es sacar adelante a PEMEX. Esta empresa representa el 40% de ingresos para el presupuesto del sector público. Sin ella, el gobierno no tendría dinero. En verdad, es necesaria una reforma de PEMEX, pero el problema es definir cómo lograrla.
En el senado se han aprobado los siete dictámenes y para el jueves próximo se hará la primera y segunda lectura para su aprobación final. Los senadores acordaron que PEMEX podrá realizar contratos con el sector privado siempre y cuando no incluyan afiliaciones para la refinación, construcción de ductos y almacenaje. Tampoco podrán realizarse contratos en los que se involucren porcentajes de producción o utilidades.
PEMEX es libre de realizar todas las obras necesarias para su rendimiento sin que se involucren otros países, pero a su vez debe seguir ciertos arbitrajes que son parte de convenios internacionales. Por tal motivo, este punto parece que no tiene relevancia, puesto que aunque tenga soberanía, debe seguir ciertos lineamientos impuestos por otros países.
En sí, el sector privado podrá realizar contratos únicamente para la transportación y la distribución de gas por tuberías. Y la Comisión Nacional de Hidrocarburos será la encargada de regular la explotación. En general, se entiende que PEMEX no se privatiza, pero tampoco se entiende bien cuáles serán los beneficios reales.
Para comprender mejor la importancia de estas reformas, es indispensable conocer la situación actual de la empresa. PEMEX es una paraestatal, por tal motivo la explotación, distribución, exploración y almacenaje pertenecen al Estado. El problema de esta empresa no es netamente financiero sino más bien de operación, tecnología y capacidad.
De acuerdo con el "Diagnóstico: Situación de PEMEX" elaborado por el director de la empresa, Jesús Reyes Heroles, establece que la producción no es suficiente: “La producción propia de gasolinas de Pemex es de alrededor de 456 miles de barriles diarios. Esta producción no permite abastecer la creciente demanda doméstica (en 2007 las ventas internas fueron de 761 miles de barriles diarios). Así, en la actualidad las importaciones de gasolinas representan más de 41% de las ventas totales.”
Los retos de PEMEX son la restitución de reservas, aumento en refinerías, más exploración, implementar más tecnología y capacitación del personal. Actualmente PEMEX Refinería se encarga de la producción, transporte, distribución, almacenamiento y comercialización. Pero desde 1979 no se ha construido una nueva refinería. Es posible que esta situación se hubiera evitado si se tuviera mejor administración de recursos. Además actualmente 16 plantas no trabajan por falta de competitividad o materia prima, pero aún así siguen costando para mantenerlas.
Lo que se necesita para cambiar a PEMEX, es una reestructuración en la administración de recursos. Por lo que deberá invertir toda su producción en la exploración, en la actualización e implementación de tecnología y en la capacitación de los empleados. Para lograrlo se requiere por un lado, no mantener al gobierno y por otro buscar la inversión. El problema de ambas medidas es la imposibilidad de deslindar una cosa de la otra. Lo mejor sería que el gobierno buscara otras fuentes de ingreso y que no fuera tan dependiente del petróleo, pues éste ya no puede seguir manteniendo su producción. PEMEX debe administrar mejor sus recursos para invertirlos en las áreas primordiales, que en este momento es la exploración y la implementación de tecnología. Se sabe que para el 2010 la mayoría de las áreas productivas llegarán al declive.
De acuerdo con el Universal, en la reforma se pretende que: “Pemex también realizará, sin la autorización de la Secretaría de Hacienda, las adecuaciones presupuestarias que considere, y podrá emplear hasta 20 por ciento de sus excedentes de ingresos propios o hasta 10 mil millones de pesos para subir su gasto de inversión.” Esto le da mayores ingresos para invertir; sin embargo, se limita a un porcentaje. Pero por ahora, todas las medidas que se implementen para que PEMEX salga adelante son bienvenidas. No debemos olvidar que las soluciones que se den al problema repercuten en el futuro económico y energético de nuestro país.
martes, 21 de octubre de 2008
Editorial
Publicado por
Eve del Carmen Suárez S.
en
19:11
política, funcionarios corruptos Reforma de PEMEX
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1 comentarios:
Me he quedado varios minutos pensando lo que tengo que decirle. En primer lugar, colega, creo que este texto rebasa con mucho la intención de un editorial. Desde mi punto de vista se convierte en artículo de fondo.
Quiero decir que el seguimiento de la información profundiza a tal grado (sobre todo en relación con los antecedentes) que el rasgo un tanto doctrinario y opinativo del editorial a secas, cede ante la inventigación que usted propone.
Un editorial deja salir tarde o temprano, de "su ronco pecho" la línea ideológica que persigue. Usted es tan serena e independiente a la hora de cuidar tintes retóricos y opinativos que se ha transformado de la noche a la mañana (válgase el lugar común) en una articulista a la que se le podría deber, todavía más, mucho respeto.
La invito a seguir así, a investigar y a tener cuidado con algunos detallitos. Por ejemplo, investigue la manera correcta de escribir los nombres de periódicos y revistas.
Insistiré, también, en promoverla. No todos los días alguien nos explica con seriedad y claridad lo que ocurre en nuestro país.
Cuente conmigo como lectora.
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