martes, 18 de noviembre de 2008

Artículo de Fondo

¿Cuánto vale la vida?

Por la mañana salen de sus casas miles de mujeres para ir a la escuela o trabajar, pero muchas de ellas ya no regresan. Esta es la situación que se vive en Ciudad Juárez, Chihuahua, desde 1993 se han realizado asesinatos sin motivo aparente. Para muchos estas muertes no son normales y van más allá de simples estadísticas.
Las cifras no se tienen claras, según organizaciones no gubernamentales los feminicidios ascienden a más de 400 y las fuentes oficiales estiman que alrededor de 100. Las contradicciones y los cambios hacen imposible determinar cuántas mujeres han muerto realmente. Los fiscales aseguran que las organizaciones no gubernamentales exageran las cifras al incluir en sus “muertas” todos los fallecimientos accidentales o de violencia intrafamiliar. Lo que sí es un hecho es que no se tiene claro el porqué.
Desde hace mucho tiempo se ha considerado a la mujer como un objeto, un adorno, una máquina para hacer bebés, pero nunca como un ser humano. Aunque se han hecho cambios, la realidad sigue siendo la misma. Es indignante creer que exista una persona o grupo de personas que sean capaces de torturar, mutilar, violar y asesinar jovencitas. Y lo peor de todo es que las autoridades no hacen nada, desde que iniciaron, no se han podido esclarecer estos asesinatos. El gobierno dice que ya ha resuelto el 70% de los casos, el problema es que siguen apareciendo cuerpos y aún no han dado respuesta a las familias de porqué les hicieron eso a sus hijas, madres, amigas o hermanas.
Manuel Esparza, fiscal en esa entidad, citó a un perito estadounidense para explicar la situación del gobierno “El hecho de que nosotros detengamos a un ladrón de autos o a un narcotraficante no implica que con eso se vaya a detener el robo de vehículos y el tráfico de drogas”. Es verdad que no se pueden evitar los asesinatos, pero si se puede evitar que se siga repitiendo el mismo modus operandi, lamentablemente el hecho de que sigan apareciendo muertas, implica que no se ha resuelto nada.
María López Urbina, que en 2004 se desempeñó Fiscal Especial para la Investigación de los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, considera que las organizaciones gubernamentales exageran las cifras y que el gobierno mexicano en especial la PGR realiza un excelente trabajo de investigación criminológica. Sin embargo, es importante destacar que el presidente Vicente Fox tenía en su poder un reporte detallado de la CNDH en el que se puntualizaban todas las infracciones y omisiones cometidas por el gobierno de Chihuahua al investigar los casos.
Estas omisiones van desde no abrir expedientes, no tomar muestras de ADN, no identificar el arma homicida, no analizar residuos orgánicos en la ropa y piel de las víctimas, no hacer caso de las llamadas de alerta por parte de la sociedad, entre muchas otras.
Los asesinatos no pueden generalizarse en muertos y punto, ni tampoco dejarse impunes. Es insoportable saber que la vida de las mujeres no vale ni siquiera para una investigación. Las secuestran sin pedir rescate, las matan y las tiran en la calle como si fueran perros atropellados y el gobierno simplemente no puede conseguir resultados.
Algunos pensaran, entonces ¿Para qué se van las mujeres a Ciudad Juárez? O ¿Por qué si saben, andan solas en la noche o la madrugada?. La respuesta es simple, las mujeres atacadas son humildes que trabajan en las maquiladoras, con turnos a veces de 11 de la noche a 6 de la mañana y que necesitan el dinero para mantener a su familia. Es entoces que la pregunta debería ser: ¿Por qué matar de esa forma a mujeres trabajadoras, humildes y con la necesidad de superarse?
No importa si son 10 o 400, el asesinato de mujeres no tiene porque verse como algo natural. El hecho de que vivan 2 millones de habitantes en Ciudad Juárez, y aunque 400 sea un número pequeño en comparación, no aminora que es un verdadero problema, la muerte, tortura y violación de mujeres humildes. Las muertes en Juárez no son algo común y mucho menos normal.

1 comentarios:

Alma Karla dijo...

Qué bien constatar que usted es inquieta y cambia el diseño de su blog. A mí gustaba mucho el otro, pero siempre es positivo una transformación.

Mire, me gusta la forma en que expone este artículo de fondo. Primero, porque si lo es aunque la redacción no esté tan cuidada como en otras entregas. Aquí encuentro muchas repeticiones y cacofonías.

Celebro el título y su fina argumentación. Afortunado el remate. Creo que de todos los géneros, el artículo se le da más naturalmente. Claro que uno goza con sus columnas. Pero creo que su retórica sigue este camino porque es inteligente y aguda.

Creo que si hubiera escrito este texto con todo el rigor que la caracteriza, uf, habríamos obtenido algo de concurso.