.... Puntos Suspensivos ....
¿Qué más se puede esperar?
Hola, mi nombre es Eve del Carmen y soy una entusiasta aprendiz de comunicación. En este espacio se trataran temas cotidianos, lo que acontece en el ir y venir de nuestro país. Si algo he aprendido es que nunca se puede saber todo de un tema, pero si se puede tener distintos puntos de vista. Mi objetivo no es criticar sino demandar que se diga la verdad.
Durante el grito de Independencia realizado por el gobernador de Morelia Leonel Godoy cundió el pánico por el estallido de dos granadas militares entre la multitud. En la plaza Melchor Ocampo, frente a la catedral, siete personas perdieron la vida y más de cien quedaron dañadas para siempre.
Es triste saber que en México ni los festejos son causa de alegría. Nuestro país está pasando por una etapa de caos. Ahora los buenos son malos y los malos son peores. Ya no hay confianza y mucho menos respeto. En México se ha perdido el significado de color verde en la bandera. No hay acción más cruel y cobarde que asesinar a civiles que se reúnen para festejar con la finalidad de olvidar sus penas.
Aun no se sabe quiénes son los responsables del hecho. Pero por suerte ya hay un retrato hablado: Pelón, cara redonda y bigote. ¡Con esa descripción hasta mi abuelo es responsable! No es posible que nos quieran ver la cara de esa manera.
De acuerdo con el Universal las investigaciones apuntan a que es una organización criminal llamada “La Familia”, esto nos faltaba, que esos sí son familia y no la sociedad inocente. Nos falta organización y a las autoridades les falta aprender responsabilidad y congruencia en sus actos. Se cree que puede ser este grupo criminal porque muchas de sus peticiones no han sido escuchadas y algunos operativos se han dirigido hacía ellos.
Pero este atentado no parece un llamado de atención para el gobierno en general, sino para un solo personaje. Esto parece más una llamada de atención y amenaza directa al presidente. Porque duele más que lastimen a la gente de tu pueblo natal que del pueblo que te adopta por trabajo.
La histeria se ha apoderado de nuestro país, ahora resulta que todo acto público se cancela. Ni el pobre Eloy Cavazos pudo tener su corrida de beneficencia. En Morelia, los niños dejaron de ir a la escuela y por sorprendente que parezca no se debió a los maestros. No solamente en ese estado, también en Tamaulipas, Querétaro, Guerrero, Estado de México y DF, en todos lados se refuerza seguridad y se cancelan eventos públicos.
Ahora si parecemos animalitos tras las rejas, nadie quiere salir de su casa. Estamos en un momento en que la sociedad dice algo y la policía dice otra cosa, lo de Morelia se pudo evitar, la gente lo sabía tres días antes del grito. La gente rumoraba que nadie fuera al grito porque algo grande iba a pasar.
Tal vez no hicieron caso omiso las autoridades, pero si no sabían qué buscar o de acuerdo con la moda, los mismos policías dejaron pasar a los delincuentes, perdón, “narcoterroristas” no se esperaba menos de este acontecimiento.
El presidente pide unidad a la sociedad, pide que se mantenga, pero le falta decirnos ¿Con qué? Con que cara nos dice eso si sus mismos funcionarios son los causantes de la delincuencia, con que fe nos mantenemos si no podemos ni salir de nuestra casa, con que armas nos cuidamos si los policías nos traicionan, se les olvida que quién sufre es la sociedad.
Estas personas han realizado su cometido, infundir el miedo entre la población con sus juguetes para volverla sumisa y temerosa, o será que la sociedad en lugar de miedo adquiera rabia, odio, enojo e indignación. Pero lo que importa ahora es, ¿Qué sientes con todo lo que está sucediendo? Y más aun, ¿Qué se puede esperar?...
Durante el grito de Independencia realizado por el gobernador de Morelia Leonel Godoy cundió el pánico por el estallido de dos granadas militares entre la multitud. En la plaza Melchor Ocampo, frente a la catedral, siete personas perdieron la vida y más de cien quedaron dañadas para siempre.
Es triste saber que en México ni los festejos son causa de alegría. Nuestro país está pasando por una etapa de caos. Ahora los buenos son malos y los malos son peores. Ya no hay confianza y mucho menos respeto. En México se ha perdido el significado de color verde en la bandera. No hay acción más cruel y cobarde que asesinar a civiles que se reúnen para festejar con la finalidad de olvidar sus penas.
Aun no se sabe quiénes son los responsables del hecho. Pero por suerte ya hay un retrato hablado: Pelón, cara redonda y bigote. ¡Con esa descripción hasta mi abuelo es responsable! No es posible que nos quieran ver la cara de esa manera.
De acuerdo con el Universal las investigaciones apuntan a que es una organización criminal llamada “La Familia”, esto nos faltaba, que esos sí son familia y no la sociedad inocente. Nos falta organización y a las autoridades les falta aprender responsabilidad y congruencia en sus actos. Se cree que puede ser este grupo criminal porque muchas de sus peticiones no han sido escuchadas y algunos operativos se han dirigido hacía ellos.
Pero este atentado no parece un llamado de atención para el gobierno en general, sino para un solo personaje. Esto parece más una llamada de atención y amenaza directa al presidente. Porque duele más que lastimen a la gente de tu pueblo natal que del pueblo que te adopta por trabajo.
La histeria se ha apoderado de nuestro país, ahora resulta que todo acto público se cancela. Ni el pobre Eloy Cavazos pudo tener su corrida de beneficencia. En Morelia, los niños dejaron de ir a la escuela y por sorprendente que parezca no se debió a los maestros. No solamente en ese estado, también en Tamaulipas, Querétaro, Guerrero, Estado de México y DF, en todos lados se refuerza seguridad y se cancelan eventos públicos.
Ahora si parecemos animalitos tras las rejas, nadie quiere salir de su casa. Estamos en un momento en que la sociedad dice algo y la policía dice otra cosa, lo de Morelia se pudo evitar, la gente lo sabía tres días antes del grito. La gente rumoraba que nadie fuera al grito porque algo grande iba a pasar.
Tal vez no hicieron caso omiso las autoridades, pero si no sabían qué buscar o de acuerdo con la moda, los mismos policías dejaron pasar a los delincuentes, perdón, “narcoterroristas” no se esperaba menos de este acontecimiento.
El presidente pide unidad a la sociedad, pide que se mantenga, pero le falta decirnos ¿Con qué? Con que cara nos dice eso si sus mismos funcionarios son los causantes de la delincuencia, con que fe nos mantenemos si no podemos ni salir de nuestra casa, con que armas nos cuidamos si los policías nos traicionan, se les olvida que quién sufre es la sociedad.
Estas personas han realizado su cometido, infundir el miedo entre la población con sus juguetes para volverla sumisa y temerosa, o será que la sociedad en lugar de miedo adquiera rabia, odio, enojo e indignación. Pero lo que importa ahora es, ¿Qué sientes con todo lo que está sucediendo? Y más aun, ¿Qué se puede esperar?...

1 comentarios:
Hoooolas Eves!!!
Ei, me dio gusto ver tu blog y su contenido!!!
por ahora sólo me lei tu entrada de bienvenida... y si, qué más de acuerdo que como escribes... podría haber dicho hace dos meses, qué más hace falta o qué más puede pasar?? pero me hubiera quedado corta, con lo que ha seguido pasando, podríamos atemorizarnos de preguntar algo así... porque no deberían seguir pasando cosas como estas; y al contrario, parece que todo empeora.
Se resume en lo más profundo y llegador de tu post: "Es triste saber que en México ni los festejos son causa de alegría"
Más que triste es crudo, muy crudo y cruel.
Un saludo Eves!!!
Alexis Meza
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